Tuesday, April 21, 2015

Escapada a Nueva York: Sábado de picnic en Central Park.

La alarma sonó a las 6 de la mañana, pero yo ya estaba despierta, cómo si vinieran los Reyes Magos, pero mejor, porque nos íbamos a Nueva York. Y aunque haya estado mil veces, mil veces me dan cosquillas en el estómago de la emoción. It never gets old.

El viaje había sido totalmente improvisado, lo pensamos la noche antes cuando vimos el pronóstico del tiempo espectacular. Reservamos un hotel que nos gusta en Astoria (Queens), hice una lista de los básicos que necesitábamos y empaqueté una maletilla. 

Coincidía además con el fin de semana del cumpleaños de Enrique, no se me ocurría mejor forma de celebrarlo! 

El plan era caminar. Sin prisas. Solo queríamos perdernos y recordar viejos tiempos. Dejar que el sol nos diera en la cara. Imaginarnos qué volvíamos y donde viviríamos. Y contarle a Elvira historias de la ciudad. A ella le hacía especialmente ilusión este viaje porque Elmo vive en Nueva York y le había contado muchas cosas guays :) Vinieron todo el viaje charlando emocionados.


El sábado lo pasamos casi entero en el parque. Paramos en un deli cercano, compramos picnic y nos fuimos a Central Park. 


La primavera había llegado.  


Había narcisos...


los arboles tenían brotes verdes. Y los cerezos estaban en flor.


Paseamos por nuestros lugares favoritos.


 Saludamos a los patos y a las ardillas, tocamos las flores. Vimos a muchos bebés.  


Pusimos morritos en las fotos. Somos unas presumidas.


Nos asomamos a rincones secretos.


Nos sentamos en la hierba. 


Al principio, Elvira no quería tocar el césped con los pies. Sacaba el pie, porque quería ver cómo era, tocaba un poco y lo escondía corriendo y se reía, como si hubiera hecho una travesura. 


Nunca he estado en Japón, pero esta vista se me pareció un poco.


Nos hicimos este selfie cabezones, sin palo, estamos anticuados, todos los turistas tenían el "palo selfie" en Nueva York. 


Vimos a Big Bird (la gallina caponata), qué pena que Elvira se estaba echando una siesta. Le enseñamos la foto mas tarde, por si no se creía que era verdad que la habíamos visto.


También hicimos una parada en la FAO Schwarz, tienda de juguetes muy conocida entre otras cosas porque salía en la película de BIG. Tiene baños muy cómodos para cambiar a los bebés.


Elvira y su papá, acariciando el pajarito. Fueron sus peluches favoritos, las aves en general. Creo que porque vemos muchas en el río desde la ventana aquí en Boston. Los reconocía. 


Un día muy especial y bien aprovechado que terminó con las luces de Times Square y cena en un Tailandés!

Y al hotel molidos pero con el corazón contento!!
 Os sigo contando pronto...

Conchi







2 comments:

  1. Jooo!!! Cómo me gusta leerte y asomarme a este pequeño trocito de América. A mi NY me trae recuerdos que no olvidaré nunca, es curioso como una ciudad aparentemente tan "lejana" porque sólo la había visto en las películas puede llegar a convertirse en una parte tan importante de tu vida. Yo he estado dos veces y estoy loca por volver. Qué chulo el rincón secreto y qué guapos estáis aunque sea sin palito, jaja!! Por aquí tb se ven ya muchos. Qué buen fin de semana!!!

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  2. Nueva York no deja indiferente a nadie!!! Yo le tengo amor incondicional, me gusta con todos sus defectos. Ojalá algún día pueda volver a vivir allí! Buen finde!!!!

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