Monday, May 23, 2016

Los cerezos en flor de Washington D.C.

Hola! Estaba a puntito de irme a la cama, cuando he pensado en pasar por aquí, y contaros una historia de viajes de esas que me encantan. Hace poco mas de un mes que decidimos coger el coche y salir en busca de la primavera. Cogimos la carretera dirección sur y 7 horas mas tarde estábamos en Washington D.C. rodeados de flores, turistas en manga corta y casas coloridas. Parecía que habíamos aterrizado en otro planeta y con el chaquetón puesto. 


Los cerezos que rodean toda la zona monumental estaban en flor, y en la ciudad se respiraba ambiente festivo, porque esa precisa semana del año atrae a miles de visitantes para ver el espectáculo de color.  Un poco mas concurrido de lo que esperábamos, pero conseguimos encontrar nuestros rinconcitos especiales entre la multitud. 


La mayoría de los cerezos se concentran en torno al Tidal Basin, que es el lago que se encuentra frente al monumento de Jefferson. Este monumento es normalmente el menos visitado de todos (siendo el de Lincoln el que más) porque está bastante lejos y se te suele acabar el agua a mitad de camino y te das la vuelta. Pero todos los turistas parecían tener la determinación suficiente para llegar a la meta ese fin de semana. Había incluso quien empujaba.


Para el que no lo sepa, estos cerezos fueron un regalo de Japón a la ciudad de Washington en el año 1912. En Tokyo hay también un festival muy sonado en torno a los cerezos. Esperamos poder ir algún año, pero mientras tanto, nos contentamos con este :) y mucho. 


El fin de semana clave suele ser entre el último de marzo y el segundo de abril. Dependiendo de lo frío que haya sido ese invierno. Este chico tiene un blog dedicado a esto, y hace updates diarios con fotos del estado de las flores. Imprescindible. No me lo perdí ni un día. En los días previos al viaje me levantaba con la ilusión de ver la previsión y no de desayunar, que ya es raro.


Antes de llegar al monumento de Jefferson, el sendero pasa por el monumento a Martin Luther King, que es uno de mis favoritos. Siempre se me ponen los pelos de punta al imaginarme cómo tuvo que ser el speech de "I have a dream" a tan solo unos metros de aquí. Frente a 250,000 personas. 



Además de darle la vuelta al ruedo, y ya que estábamos, también fuimos a ver la reflecting pool y a nuestro querido Lincoln. Elvira dijo su nombre por primera vez mientras estábamos allí. Con la boca abierta nos quedamos. Creo que estaba inspirada y quería ensayar su speech futuro ante las multitudes :)



Después de tanto andar nos comimos un perrito en un kiosco y nos tumbamos bajo un cerezo. Había sido una jornada agotadora, pero lo habíamos pasado bien, y habíamos desconectado! Aun nos quedaban otros dos días para continuar la aventura en la capital, que decidimos pasarlos entre Georgetown, el zoo y los museos Smithsonian. En otro ratico os cuento más!



Ciao!

Conchi


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